El arte de no encajar
Sobre este episodio
A veces siento que perdemos demasiado tiempo y energía obsesionándonos con cosas que, al final del día, no tienen tanto peso; nos preocupa la ropa que elegimos, nos angustia pensar si le caeremos bien a tal o cual persona, o nos quedamos atrapados en la paranoia de creer que alguien nos mira mal o murmura a nuestras espaldas. Lo que siento es que, en medio de todo ese ruido externo, nos olvidamos de lo verdaderamente esencial, y es algo muy simple que solemos complicar: la vida no se trata de ir por ahí intentando gustarle a todo el mundo, ya que no nacimos para cumplir las expectativas de los demás. Desde mi perspectiva, la vida consiste sencillamente en vivirla, en exprimirla de la mejor manera posible, con autenticidad, asegurándonos únicamente de que nuestro camino no cause daño a nadie más porque, al final, lo que importa es cómo nos sentimos con nosotros mismos. Buen café Buenos días y buen café. Creo que en general estamos tan obsesionados por la ropa que te vas a poner, con pensar o con creer que no le gustas a fulanito o a menganito, con pensar o con creer que te están mirando mal o que están cuchicheando cosas de ti a tus espaldas, que olvidamos lo esencial. Y es muy simple. La vida no se trata de gustar a nadie. No estás aquí para eso. La vida se trata de vivirla lo mejor posible sin que para eso tengas que dañar a nadie.