La gran diferencia entre la teoría y la práctica
Sobre este episodio
Cuando no haces nada, estás peor que cuando haces algo y resulta mal. Una de las situaciones más incómodas a las que se enfrenta una persona es aquella de sentir que su vida es vacía, que no puede avanzar hacia lo que quiere, que eso que desea se le escapa de las manos . Creemos que la vida nos lo arrebata, pero la mayoría de las veces, sin embargo, es nuestra responsabilidad. Una de las creencias limitantes más arraigadas en la cultura, especialmente en Latinoamérica, es esa de que cuanto nos sucede en la vida es fruto del destino, de un Dios, de las travesuras de los astros o, por último, de la casualidad . Y no es así, en ninguno de los casos: no somos marionetas del universo, a los que unos maquiavélicos terceros nos mueven a su antojo, caprichosamente. ¡No, no es así! Todo, absolutamente todo lo que sucede en tu vida, lo malo y lo bueno, lo positivo y lo negativo, es fruto de lo que haces. O, por supuesto, de lo que dejas de hacer. Más de esto último, repito . Te doy un ejemplo: si plantas un árbol y nunca más lo riegas, lo cuidas, él podrá mantenerse por un tiempo, pero llegará el momento en que se quiebre, se seque, deje de dar frutos.