El arte de lidiar con las expectativas y salir airoso
Sobre este episodio
Una de las principales fuentes de infelicidad del ser humano, y el origen de otros problemas como la ausencia de abundancia, de prosperidad y de éxito, es que estamos convencidos de que la vida nos debe. Sí, creemos que la vida no nos compensa lo que le damos, que no nos brinda lo que le pedimos, que está en deuda permanente . Es por culpa de las benditas (¿o malditas?) expectativas . Las expectativas son algo natural en el ser humano, especialmente por su afán de saber qué pasará mañana (el futuro) o por su tendencia a pretender que la vida sea perfecta . Sin embargo, ninguna de estas dos opciones es real: nunca sabremos qué nos depara el futuro y nunca vamos a tener la vida ideal, sin complicaciones o dificultades. ¿Y qué tal una vida sin expectativas ? Lo primero que hay que decir es que las expectativas son aprendidas y programadas en nuestra mente. Sí, nos las transmiten desde que somos niños y nos las refuerzan a lo largo del resto de la vida. “Tienes que ser un gran médico, como tu padre, como tu abuelo, como tus hermanos mayores” , le dicen al pequeño que ni siquiera sabe aún qué quiere hacer con su vida, que todavía no descubrió su propósito, dones y talentos.