Tener fe cuando no entiendes nada
Sobre este episodio
Si alguien me hubiera dicho que uno de los viajes más espirituales de mi vida iba a empezar en un parque de diversiones, le habría dicho que estaba loco. En este episodio te cuento lo que me pasó en un viaje a Orlando con mis hijas — una Biblia en el cajón, una pregunta hecha con el corazón abierto, y unos días de sincronías demasiado precisas — y lo que entendí sobre la fe. Pero no te voy a hablar de religión ni de fanatismo. Te voy a hablar de la fe como confianza: esa que te sostiene aunque no entiendas lo que está pasando ni veas el siguiente paso. La fe abierta a todos los caminos, porque hay muchas maneras de llegar a la misma fuente. Te traigo dos libros que me acompañan —The Surrender Experiment y Conversaciones con Dios—, por qué la fe le habla bajito al ego (y cómo eso hasta se ve en el cerebro), la diferencia entre soltar y resignarse, y una herramienta sencilla que me cambió la vida: empezar el día con una pregunta abierta, y caminar escuchando. Porque después de todo un año hablando de volver a ti, viene el paso que sigue: volver a la fuente, y aprender a permanecer.