174- Lo que pasa cuando no lo sostienes todo tú
Sobre este episodio
Hace unos días, en el parque, un padre del cole se me acercó con cara de misterio: « Oye, tengo que saberlo. ¿Es verdad que Pablo lleva diez días en Canadá?» . Y se me quedó mirando, como quien busca la trampa. No era el primero. Esa semana me lo habían preguntado varias madres, en la puerta del cole, en el parque, por WhatsApp. Pero lo que me estaban preguntando todos, en realidad, no era dónde estaba Pablo. Me estaban preguntando cómo podía ser que yo estuviera así: tranquila, sin prisa, sentada en el banco sin mirar el móvil cada dos minutos. En este episodio te cuento la respuesta, y no es «me organizo muy bien» . No te lo cuento con teoría: te lo cuento con cuatro historias. La mía, los diez días que Pablo estuvo en la otra punta del mundo. Y la de tres amigas emprendedoras que lo montaron antes de que lo abriéramos, porque sabíamos que nos iban a decir la verdad aunque doliera: Noemí, que trabajaba doce horas al día; Silvia, cuyas tardes eran un Tetris; y Marta, que hacía presupuestos, facturas y seguimientos en vez de lo único que hace como nadie. Somos muy distintas. Pero las cuatro hemos descubierto lo mismo: no necesitábamos más horas. Necesitábamos que alguien se acordara por nosotras . Y ninguna se ha vuelto más productiva en el sentido de hacer más cosas. Nos hemos vuelto más ligeras, que es muy distinto. No es que llegue a todo: es que ya no lo llevo todo yo. Abrimos las puertas de Tu Equipo Invisible del 22 al 29 de octubre, con un 30 % de descuento para la lista de espera . Si quieres ser de las primeras en tener tu propio equipo invisible apúntate aquí.