Espacio musical sobre la música inacabada
Sobre este episodio
Hay obras musicales que parecen destinadas a permanecer abiertas para siempre. Partituras que sus autores dejaron a medias, melodías que nunca encontraron su desenlace y composiciones que, por distintas circunstancias, no llegaron a completarse. En ocasiones fue la muerte la que interrumpió el trabajo. En otras, el compositor perdió el interés, se embarcó en nuevos proyectos o sencillamente decidió abandonar una obra sin que sepamos exactamente por qué. Pero lo curioso es que algunas de estas composiciones inacabadas se han convertido en auténticas obras maestras. Incluso hay casos en los que otros músicos decidieron continuar el trabajo, reconstruyendo los fragmentos que faltaban a partir de bocetos y apuntes del autor. Y aquí surge una pregunta interesante: ¿puede considerarse terminada una obra que su propio compositor dejó inconclusa? ¿Hasta dónde es legítimo intervenir en una partitura ajena? Hoy, en ¡Música, Maestra!, vamos a recorrer seis historias de música inacabada. Desde la misteriosa Octava Sinfonía de Schubert hasta la última ópera de Puccini, descubriremos que, a veces, lo que un compositor no llegó a escribir resulta tan fascinante como lo que nos dejó. CONTENIDO: - Schubert - Sinfonía n.º 8 en si menor, D. 759, «Inacabada» (1822) - Mozart - Réquiem en re menor, K. 626 (1791) - Borodin - El príncipe Ígor (1869-1887) – Danzas polovtsianas - Bruckner - Sinfonía n.º 9 en re menor, WAB 109 (1887-1896) - Mahler - Sinfonía n.º 10 en fa sostenido mayor (1910) - Puccini - Turandot (1926) – «Tu che di gel sei cinta»