Cubrir el error no sana el corazón
Sobre este episodio
Ocultar lo que nos duele no trae paz, solo distancia. Dios nos recuerda que cuando entregamos nuestras heridas, Él las convierte en libertad y propósito.
Ocultar lo que nos duele no trae paz, solo distancia. Dios nos recuerda que cuando entregamos nuestras heridas, Él las convierte en libertad y propósito.