Ser fiel con lo que Dios me confió
Sobre este episodio
A veces Dios nos confía personas, espacios o tareas para pastorear con amor, no para controlar, sino para cuidar. Ezequiel 34:2 nos recuerda que ser un buen pastor empieza con un corazón que sirve, no que se impone. ¿Estoy alimentando el rebaño que Él puso en mis manos o solo buscando mi propio descanso?