La Luz que No se Apaga
Sobre este episodio
Isaías 9:2 nos recuerda que, aun cuando caminamos en sombras, Dios enciende una luz que nada puede apagar. Su presencia ilumina lo que nos duele, lo que tememos y lo que aún no entendemos. Hoy agradecemos porque, incluso en los días más oscuros, Su luz siempre nos encuentra.