El Cielo Interrumpió Mi Oscuridad
Sobre este episodio
Lucas 2:8–9 nos recuerda que Dios no espera a que estemos en el lugar perfecto para revelarse. Él llegó a pastores en plena noche, en medio de su rutina, y Su gloria los envolvió. Así también llega a nosotras: justo donde estamos, incluso en nuestras noches más largas. Su luz no pide permiso, simplemente entra… y lo transforma todo.