Cuando la presencia de Dios trae alivio
Sobre este episodio
Hay momentos en los que el alma se siente inquieta, cargada o sin descanso, y no siempre sabemos explicar por qué. En este episodio meditamos en Primera de Samuel 16:23 , un pasaje que nos recuerda que la presencia de Dios trae alivio, calma el espíritu y devuelve la paz al corazón. Una invitación a permitir que Dios aquiete lo que está agitado dentro de nosotros y nos envuelva con su paz cuando más lo necesitamos.