Cuando el dolor no se puede ocultar
Sobre este episodio
Hay pérdidas que atraviesan el alma y dolores que no se pueden explicar ni contener con palabras. Momentos en los que el corazón se rompe y la tristeza se hace visible. En este episodio meditamos en Segunda de Samuel 18:33 , un pasaje que nos muestra el dolor profundo de un padre y nos recuerda que el llanto, la fragilidad y el duelo también tienen lugar delante de Dios. Este podcast es un espacio para quienes hoy están atravesando una pérdida, una tristeza profunda o un duelo silencioso, y necesitan saber que Dios ve cada lágrima y permanece cerca incluso en medio del dolor.