El secreto para que tus planes prosperen hoy
Sobre este episodio
No hay atajos para el verdadero fruto. Dios es quien da el crecimiento, pero nosotras tenemos que sembrar la semilla. Hoy quiero animarte a sacudirte el letargo y la comodidad. Ser una mujer diligente no se trata de trabajar hasta el agotamiento (¡ya hablamos de descansar!), sino de ser intencional y constante con lo que Dios te ha confiado. Tómate unos minutos conmigo este martes; vamos a ponerle acción a nuestra fe y a reclamar la recompensa del esfuerzo.