No sos tu propia obra. Sos la suya
Sobre este episodio
Vivimos en un mundo que nos dice que nos construimos a nosotras mismas, que somos el resultado de nuestro esfuerzo y nuestras decisiones. Pero Salmos 100:3 llega con una verdad que libera: vos no te hiciste sola. Él te hizo, te conoce y te llama suya. Y cuando eso entra de verdad en el corazón, dejás de buscar validación en lugares que nunca van a poder dártela. Hoy hablamos de identidad, de origen y de lo que significa saber a quién pertenecés. 👉 Si todavía estás buscando quién sos, este episodio tiene tu respuesta.