La amistad y el valor de la gratitud
Sobre este episodio
Filipenses 1:3 nos recuerda el valor de la gratitud en nuestras relaciones: “Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes”. Pablo entendía que las personas que Dios pone en nuestro camino son regalos que fortalecen, animan y acompañan en diferentes temporadas de la vida. Qué hermoso es detenernos por un momento y reconocer a quienes han estado allí en tiempos de alegría, dificultad, crecimiento y aprendizaje.