Bandera de amor
Sobre este episodio
"Me llevó a la sala del banquete, y su bandera sobre mí fue amor." — Cantares 2:4 Señor, gracias porque nos invitas a tu presencia como quien invita a un banquete: con alegría, dignidad y amor. No nos rechazas por nuestras debilidades ni nos recibes con reproche; al contrario, nos abres las puertas de tu casa y nos haces sentir hijas amadas. Tu presencia es ese lugar donde encontramos descanso para el alma, fortaleza para continuar y esperanza para seguir adelante. Allí nuestras cargas se hacen más ligeras y nuestros corazones vuelven a recordar quiénes somos en Ti.