La creación que Dios nos confió
Sobre este episodio
Es verdad que la tecnología los satélites, el internet y las redes sociales nos permite enterarnos al instante de lo que ocurre al otro lado del mundo, algo que hace cinco décadas era imposible. Pero los científicos aclaran que esto no es solo un efecto de las pantallas; las tormentas, las sequías y las olas de calor son hoy físicamente más agresivas, frecuentes e intensas que nunca antes. El planeta está gimiendo.Pero no nos equivoquemos. Este caos no es un simple accidente de la naturaleza. Detrás de las crisis climáticas hay una raíz espiritual y humana: la desobediencia. Desde el Génesis, Dios nos entregó la Tierra para ser sus mayordomos; para administrarla, cuidarla y protegerla con amor y respeto. Sin embargo, la humanidad cambió la mayordomía por la codicia, el egoísmo y la negligencia. Le dimos la espalda al diseño original de Dios y descuidamos el hogar que Él nos confió. Lo que el planeta vive es la consecuencia de cosechar lo que como seres humanos hemos sembrado.