No Huyas de Esa Conversación
Sobre este episodio
¿Cuántas veces has huido de una conversación por miedo? "Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente." Genesis 31:24 , ¡Qué escena tan extraordinaria! Jacob había decidido irse de la casa de su suegro Labán. Dios ya le había dicho que era tiempo de regresar a su tierra, pero Jacob salió mientras Labán no estaba. No habló con él. No se despidió. Simplemente tomó a su familia y se fue. Cuando Labán descubrió lo ocurrido, salió a perseguirlo. Humanamente, Jacob tenía todas las de perder. Pero antes de que Labán pudiera hacerle daño… Dios intervino. Imagina a una mujer que lleva semanas evitando una conversación difícil. Sabe que tiene que hablar. Sabe que debe poner un límite. Pero el miedo le dice: "Mejor después." "Mejor desaparezco." "Seguro todo saldrá mal." Y mientras ella imagina los peores escenarios Dios ya está obrando donde sus ojos no alcanzan a ver.