Dios no olvida sus promesas
Sobre este episodio
¿Qué haces cuando oras y parece que no pasa nada que nada cambia? Cuando obedeces, haces las cosas bien, das lo mejor de ti. Y, aun así, la respuesta que esperas nunca llega. "Mas hizo ahorcar al panadero, como José les había interpretado. Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó." - Genesis 40:22-23 Qué escena tan dolorosa. José estaba en la cárcel por una injusticia. Allí interpretó los sueños del copero y del panadero. Al copero le anunció que volvería a servir al faraón y solo le hizo una petición: "Cuando estés delante del faraón... acuérdate de mí." Humanamente, esa parecía ser la salida. Pero el copero recuperó su puesto.Y se olvidó de José. No por un día. No por una semana. Por dos años completos. Piensa en ti Dios puso un sueño en tu corazón. y Comenzaste ese proyecto. el Estudio. te esfuerzas. Oras Haces todo con excelencia. Y cada vez que suena el teléfono piensas: "Tal vez hoy sea la oportunidad." Pero no llaman. Pasan los meses. Han pasado los años. Y empiezas a preguntarte: "Señor... ¿te olvidaste de mí?" Yo me imagino a José viendo salir al copero de la prisión. Quizá pensó: "ya casi comienza mi libertad." Pero al día siguiente, la puerta no se abrió. Pasó una semana. Un mes. Un año. Y nada cambió. ¿Te imaginas la decepción? Sin embargo, la Biblia no dice que Dios se olvidó de José. Dice que el copero se olvidó. ¡Qué diferencia tan grande! Porque las personas pueden olvidarse de ti… Pero Dios jamás. Es más, esos dos años no fueron tiempo perdido. Mientras José esperaba, Dios estaba preparando el escenario más grande de su vida. Porque José no iba a salir de la cárcel para trabajar para el copero. Iba a salir para gobernar Egipto. Si el copero hubiera hablado antes, quizá José habría conseguido una libertad común. Pero Dios estaba preparando una promoción extraordinaria.