Alza tu voz y ármate de valentía
Sobre este episodio
¿Te has dado cuenta de que muchas veces nuestra fe se convierte en algo que vivimos solo por dentro? Creemos, oramos y agradecemos en silencio, pero nos cuesta expresar lo que Dios ha hecho por nosotros. En Éxodo 15:20–21, después de cruzar el mar, María tomó un pandero y comenzó a cantar: «Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido». Ella no guardó su gratitud para sí misma; dio el primer paso y animó a otras mujeres a celebrar la victoria que Dios les había dado. Este pasaje nos invita a levantar la voz y liderar el agradecimiento. No tenemos que esperar a que todo en nuestra vida sea perfecto para alabar a Dios. Podemos recordar los caminos que ya abrió, las veces que nos sostuvo y las respuestas que llegaron cuando no veíamos salida. Cuando compartimos nuestro testimonio, nuestra fe también puede darle ánimo a alguien más para confiar en Él.