Día 193 | Salmos 104
Sobre este episodio
El mismo Dios que dijo «sea la luz» y puso límites al mar, provee para los animales, hace crecer la hierba y sostiene cada latido del corazón. Nada funciona por sí solo. Todo depende de Él en cada instante.
El mismo Dios que dijo «sea la luz» y puso límites al mar, provee para los animales, hace crecer la hierba y sostiene cada latido del corazón. Nada funciona por sí solo. Todo depende de Él en cada instante.