Día 207 | Salmos 108
Sobre este episodio
En el Salmo 108, David proclama «mi corazón está firme» antes de ver la batalla. No espera la victoria para adorar, adora porque confía en Dios. Suelta la ayuda humana y confía que «en Dios haremos proezas». Tu ancla no es la calma, es Él.