Día 232 | Gálatas 4
Sobre este episodio
En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para redimirnos y recibir la adopción como hijas. Ya no somos esclavas, sino hijas. Podemos clamar: ¡Abba, Padre! No volvamos a la esclavitud de reglas y méritos.