Se quejan de demasiada inclusión en cine y series, pero es una falsa inclusión
Sobre este episodio
Hoy hablo de quienes se quejan de la inclusión en el cine y las series, pero lo irónico es que la mayoría de las veces lo que critican ni siquiera es inclusión real. Lo que vemos en muchas producciones es una inclusión falsa, superficial, diseñada para quedar bien en el cartel promocional y no para aportar nada a la historia, a los personajes o a la representación de verdad. Y ahí está la hipocresía: se rasgan las vestiduras diciendo que “les imponen” diversidad, cuando en realidad lo que se está imponiendo es una versión descafeinada, comercial y totalmente inofensiva de lo que debería ser la inclusión. Una inclusión que no moleste, que no cuestione nada, que no cambie nada y que, por supuesto, no incomode a nadie con poder. El problema no es la diversidad, sino cómo se usa. Se mete un personaje “representativo” como quien coloca un adhesivo para tapar una grieta, sin darle profundidad, sin darle historia, sin darle agencia. Y luego se vende como un logro social cuando, en realidad, es puro marketing.