Juan Sebastian Bach, Prelude n.6 in D Minor BWV 851
Sobre este episodio
"Al oír la música de Bach tengo la sensación de que la eterna armonía habla consigo misma como debe haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo". De esta forma definía Johann Wolfgang Goethe al maestro del órgano del Barroco. Así describía al espiritual, devoto y al más grande inspirador musical de todas las épocas, Johann Sebastian Bach. Tan solo escuchar su nombre ya transmite la dimensión de lo sagrado, sobre todo para aquel que haya tenido la gran oportunidad de escuchar algunas de sus obras. No ha habido en la historia un músico que haya llegado tan alto en la esfera de lo espiritual como Johann Sebastian Bach. Se dice que no se puede escuchar su música en cualquier circunstancia: se necesita la preparación de un “yo interno”, un “yo” en comunicación con lo divino. Digamos que la música de Bach nos lleva a lo profundo, a donde solo se llega desde el ser. Bach dijo: "El único propósito y razón final de toda la música debería ser la gloria de Dios y el alivio del espíritu”. "Donde está la música devocional, Dios con su gracia está siempre presente"