Rachmaninoff Preludio Op23 No 4 Gema Uranga
Sobre este episodio
Rachmaninoff pensaba que es inútil volver sobre lo que ha sido y ya no es. También dijo que el tiempo es la mejor manera de comprobar quién es el instructor más sabio y paciente. En su vida, experimentó dolor moral por ello dijo: sucede a veces que no puedo menos que suspirar y, penetrado de dolor, vierto en el piano mi desesperación. Es un preludio sublime, en donde si queremos, poder "ver" con los ojos del alma, cómo Dios nos va cautivando hasta llevarnos a la cima del Amor Incondicional, cuando amamos y respetamos a su creación, cuando comenzamos por amarnos a nosotros mismos.