¿Tiene sentido proteger tus datos si ya lo saben todo de ti?
Sobre este episodio
Registré mi línea telefónica hace meses. Sin drama, sin resistencia. Cuando unos amigos me dijeron que no pensaban hacerlo, les respondí con mi pragmatismo de siempre:"¿Qué creen que van a descubrir? No somos tan importantes" Uno me contestó entre bromas que, si pensaba así, de una vez les diera las llaves de mi casa. Los dos exagerábamos. Y los dos teníamos algo de razón. En el nuevo capítulo de Las preguntas que nos debemos analizo el registro obligatorio de líneas telefónicas que ya está suspendiendo números en México: ¿Por qué hay que amenazarnos con dejarnos sin servicio para "beneficiarnos"? ¿De verdad el registro reducirá la extorsión, o es una simulación con millones de trámites? ¿Qué aprendimos (o no aprendimos) del RENAUT, aquel registro de 2010 cuya base de datos terminó reportada a la venta por 500 pesos? ¿Y qué dice de nosotros que nos neguemos a darle un dato al gobierno y cinco minutos después se lo regalemos a una app por un descuento? Mi conclusión quizá sorprenda: sí hay que registrar la línea. Y sí, precisamente porque ya saben tanto de nosotros, vale la pena exigir más que nunca. Cumplir por necesidad no nos obliga a suspender el pensamiento crítico.