Como misionero probé murciélago, rata y ¡leche de burra!
Sobre este episodio
A veces comen cosas raras, duermen poco, lloran mucho… Pero ríen más. Ser misionero es una locura hermosa: vivir por fe y ver milagros cada día.
A veces comen cosas raras, duermen poco, lloran mucho… Pero ríen más. Ser misionero es una locura hermosa: vivir por fe y ver milagros cada día.