La Muerte Segunda
Sobre este episodio
En la masonería no existe un equivalente directo del “infierno” tal como se entiende en las religiones tradicionales. Sin embargo, para la iniciación, se utiliza una sala llamada Cámara de Reflexión o “Cámara de las Tinieblas”, un espacio oscuro y frío que simula un lugar fúnebre para la meditación del candidato sobre la muerte y su testamento filosófico. Esta es la muerte segunda a la que es condenada toda alma que no se autorrealiza. El asesinato de Hiram Abif no es un hecho físico, sino un drama iniciático que representa la caída de la humanidad al dejarse dominar por la ignorancia, la ambición y la mala voluntad. Su muerte enseña que el verdadero secreto masónico, la Palabra Perdida, solo puede ser recuperado a través de la muerte iniciática del ego en sus tres representaciones básicas y el renacimiento de la conciencia.