PUES ANDA QUE TÚ
Sobre este episodio
Me siguen escandalizando los casos de corrupción. Me sigue poniendo de mal humor la ausencia de una respuesta contundente por parte de la sociedad. Me sigo desazonando ante las explicaciones públicas que nos dan nuestros mandatarios considerándonos como auténticos imbéciles. Me siguen indignado los argumentos que esgrimimos dependiendo de qué “lado” sea la persona corrupta. Si el que no paga a Hacienda es de mi equipo de fútbol demandamos que también se investigue a los otros o que es una persecución. Si el investigado o corrupto es de mi partido político le disculpamos con el famoso: “pues anda que tú” y todo arreglado. Ya no hay que profundizar más. El victimismo y la acusación como falsos tranquilizantes de la conciencia.