ELOGIO DE LA TIMIDEZ
Sobre este episodio
Ser tímido o tímida tiene una parte de fastidio. Te invitan a una fiesta y te sientas en un rincón porque no conoces a nadie; tienes que hablar en público y tiembla todo tu cuerpo; compartes ascensor y no sabes de qué hablar o dónde fijar la mirada; asistes a una entrevista de trabajo y te sudan las manos; te elogian en público y tus mejillas se encienden de rubor… Hay una parte del ser tímido que es incómoda y que, en algunas ocasiones, puede resultar paralizante. La persona tímida tiene poca confianza en sí misma y vive con inseguridad la imagen que proyecta en los demás.