MIRADAS
Sobre este episodio
El recién nacido se alimenta de la mirada cargada de ternura y entusiasmo de sus padres y, poco a poco, va aprendiendo a contemplar la vida con asombro: su propia mano en movimiento que pasa por delante de su cara, un rostro familiar que aparece y se oculta, una y otra vez, provocándole una risa incontrolable…