Como a las niñas de sus ojos.
Sobre este episodio
Dicen que la diferencia entre gatos y perros, aparte de lo que todos vemos, está en cómo viven la vida. Los perros cuando ven que sus amos les dan de comer, les sacan a pasear, les asean, les acarician y juegan con ellos piensan algo así como “mi amo me resuelve todo lo que necesito. Mi amos es como dios”. Sin embargo los gatos, cuando ven que sus amos les cuidan y mantienen, les acarician, les dan de comer y hasta les dejan tumbarse en el sofá o en su cama, se dice que piensan algo así como “mi amo me resuelve todo lo que necesito… yo soy como dios” Al final es el amo el que va detrás de su mascota cuidando de resolver sus necesidades y es la mascota la que interpreta (o malinterpreta) lo que está sucediendo.