De vuelta a la tarea de educar.
Sobre este episodio
En la educación, como en tantas dimensiones de la vida, descubrimos que en el centro está la virtud. Según los expertos, los adultos que practican una educación apropiada ejercen dos tipos de tareas: asistenciales y personalizantes. Las funciones asistenciales se expresan a través del afecto y el cuidado, favoreciendo que los menores satisfagan sus necesidades básicas (materiales, emocionales y espirituales), a la vez que crecen en un entorno predecible y seguro.