Este Empleo Casi Me DESTRUYE Cargando Lo Que No Me Tocaba
Sobre este episodio
El burnout no siempre llega por un jefe que te exige de más. A veces llega por ti mismo, por cargar en el trabajo responsabilidades que nunca fueron tuyas, por lealtad, por cariño, por ese "si no lo hago yo, no lo hace nadie". A mí ese peso casi me cuesta la salud. En este episodio te cuento cómo convertí un buen empleo en una trampa: cómo asumí el negocio entero de alguien a quien no le importaba, cómo mi cuerpo, mi ánimo y mi vida personal se fueron apagando en silencio, hasta que un blackout y una noche en el hospital me obligaron a ver lo que no quería ver. Te comparto las dos ideas estoicas que ojalá hubiera entendido antes: la dicotomía del control, que separa lo que depende de mí de lo que no, y la idea de los papeles que cumplimos en la vida, para no volver a confundir lo que haces con lo que eres. No es una clase de filosofía. Es la historia de cómo casi me destruyo solo, y lo que aprendí para no repetirlo. Si alguna vez confundiste cuidar con cargar, si te estás apagando en un trabajo sin que nadie te lo haya pedido, sígueme: no para que renuncies mañana, sino para que veas la línea entre cumplir tu papel con dignidad y dejar que ese papel te devore.