EL CORAZÓN DEL PASTOR DEBE SER ÍNTEGRO Y TENER LA VISIÓN DE CRISTO
Sobre este episodio
Jeremías 3:15. El Señor no nos ha llamado a ser espectadores del ministerio, sino colaboradores del Reino. La integridad de nuestros pastores y la visión que llevan no son un lujo espiritual; son el cimiento sobre el cual Dios planta iglesias nuevas, sana iglesias heridas y levanta generaciones que no se conformen a este siglo, sino que se transformen por la renovación de la mente.