CUANDO EL HOGAR SE VUELVE UN CENTRO DE RECONCILIACIÓN
Sobre este episodio
Filemón 1:15-16. Filemón era un hombre común, dueño de una casa común, enfrentando un conflicto que parecía insalvable. Pero el evangelio lo transformó en un testimonio eterno. Tu casa, mi casa, su casa no están llamadas a ser fortalezas del individualismo, sino lugares de la gracia del Señor. Cuando abrimos la puerta, perdonamos las deudas y enviamos con bendición, el cielo se inclina sobre nuestros techos.