MURALLAS RESTAURADAS Y VIDAS ENTREGADAS
Sobre este episodio
Nehemías 6:15-16; 2:18. Al finalizar la reconstrucción en cincuenta y dos días, Nehemías registra: “Y vieron que esta obra era de Dios”. El autor escribe para que ninguna generación futura olvide que la muralla no se sostuvo por fuerza humana, sino por la fidelidad de Dios. Hoy, después de treinta días de buscar Su rostro, Dios nos dice lo mismo: lo que hemos orado, lo que hemos entregado, lo que hemos llorado y ayunado, es obra de Sus manos.