CELEBRA LO QUE DIOS HIZO
Sobre este episodio
Salmos 77:11-12. Antes de poder celebrar, debemos ser honestos con nuestro dolor. Asaf nos enseña que llegar a Dios con nuestra condición es el primer paso para sanar. El grito en la noche (vv. 1-2). A usted que me escucha: está bien no estar bien. No tienes que fingir frente a Dios. Cuando el dolor sea tan grande que no tengas palabras, solo levanta tus manos o tu corazón. Dios no se asusta por tu honestidad; Él prefiere un grito real que una oración fingida. Cuéntale a Él exactamente lo que sientes.