NO NEGOCIEMOS CON LA VOZ DE DIOS.
Sobre este episodio
Jeremías 43:1-7. Obedecer a Dios solo cuando Su Palabra coincide con mis planes no es obediencia, es rebelión disfrazada; escuchar Su voz exige rendir mi voluntad a la Suya.
Jeremías 43:1-7. Obedecer a Dios solo cuando Su Palabra coincide con mis planes no es obediencia, es rebelión disfrazada; escuchar Su voz exige rendir mi voluntad a la Suya.