Hasta encontrarte | Samuel Escobar
Sobre este episodio
Hay momentos en los que pensamos que estaremos bien cuando termine aquello que estamos viviendo. Algo parecido ocurría con los exiliados en Babilonia: esperaban que su situación cambiara pronto, pero Dios les enseñó que podían encontrarle incluso allí. En Jeremías 29:12-13 aparece una invitación que sigue siendo actual: invocarle, acercarnos, orar y buscarle de todo corazón. La oración y el ayuno nos recuerdan cuánto necesitamos de Dios y nos ayudan a volver a colocarle en el centro de nuestra vida. Quizá las circunstancias todavía tarden en cambiar, pero nuestra relación con Dios puede comenzar a cambiar hoy. Porque la gran promesa de este pasaje sigue vigente: cuando le buscamos de corazón, Él escucha y se deja encontrar.