El es inmutable | Eugenio González
Sobre este episodio
Hebreos 13:8 nos enseña la inmutabilidad de Cristo; es decir, su esencia, su carácter, su amor, su poder y sus promesas jamás cambian, independientemente del paso del tiempo y de las circunstancias. ¡Cristo permanece siempre igual! Debido a la presión moral del entorno y a las presiones sociales, algunos de los creyentes a quienes iba dirigida la Epístola a los Hebreos estaban cayendo en el desánimo y corrían el peligro de abandonar la fe, es decir, de apostatar. Por esta razón, en Hebreos 4:16 se nos exhorta y anima a acercarnos confiadamente al trono de la gracia de Dios, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. En los momentos de crisis, que tarde o temprano todos enfrentamos, y en medio de la incertidumbre que también forma parte de nuestra vida, necesitamos aferrarnos a Cristo, el único que permanece inmutable. Él es nuestra esperanza firme y el ancla segura para nuestra alma. ¡Aunque todo cambie a nuestro alrededor, Jesucristo permanece para siempre!