La familia de Dios: Salmo 133 | Eduardo Gonzalez
Sobre este episodio
Somos la familia de Dios: una familia unida, firme y que crece. Este es el corazón detrás de los Grupos Nueva Vida: espacios donde podemos practicar la koinonía y vivir en comunidad. Pero ser esta familia de Dios demanda de nosotros esfuerzo. Hay enemigos de la unidad que debemos esforzarnos en evitar, siendo portadores de paz. No se trata de nosotros intentando construir una familia, sino de reconocer que esa paz, ese amor y esa unidad vienen de Dios. Para permanecer firmes, debemos ser un...