Ojos iluminados | Eduardo Gonzalez
Sobre este episodio
En Efesios descubrimos nuestro propósito eterno, la esperanza de nuestro llamado, las riquezas de nuestra herencia y el poder de Dios que obra en nosotros. Somos su pueblo, le pertenecemos y vivimos para alabanza de su gloria. ¡Su plan se cumplirá y su propósito prevalecerá!