Lo que te inquieta y preocupa, para Dios es un FUTURO MILAGRO
Sobre este episodio
Dios instituyó el séptimo día como un día de descanso y adoración, representando también una amnistía espiritual: un perdón total que nos libera del peso del pasado; en Cristo somos hechos nuevos, llamados a comenzar un nuevo ciclo lejos de la culpa y con plena confianza en el Dios que salva, renueva y nos invita a descansar en su fidelidad.