Arrodíllate, cree, esfuérzate... ¡Y verás lo SOBRENATURAL de Dios!
Sobre este episodio
Esta prédica nos recuerda que Dios no miente ni deja sin cumplir ninguna de sus promesas. Estamos llamados a hacer nuestra parte con esfuerzo, obediencia, santidad, servicio, oración y perseverancia; pero también a reconocer que el milagro no depende únicamente de nuestras fuerzas. Cuando nos arrodillamos delante de Jesús, rendimos nuestro cansancio, dolor y frustración, y confiamos en que Él nos renueva, sana, restaura, provee y abre los cielos. Una vez más, Dios demostrará que cuando hacemos todo lo natural posible y permanecemos de rodillas en Su presencia, Él obra de manera sobrenatural.