Cuando cuidamos la EXCELENCIA para Dios... ¡Se abren puertas de bendición en nuestra vida!
Sobre este episodio
Esta prédica enseña que el arca del pacto era cuidada con excelencia porque representaba la presencia de Dios: sus materiales, su diseño, su ubicación y la forma de transportarla hablaban de honra, respeto y reverencia. Aunque hoy el arca ya no es necesaria por el nuevo pacto en Jesús, seguimos siendo llamados a cuidar con excelencia lo que Dios habita: el templo físico, el servicio en la iglesia y nuestro propio cuerpo como templo del Espíritu Santo. Cuando honramos a Dios con orden, cuidado, entrega y excelencia en todo lo que hacemos, su presencia se manifiesta, nuestra vida da buen testimonio y se abre camino para bendición, fruto, crecimiento y legado. ´