Salmos 41 "Oración pidiendo salud"
Sobre este episodio
Todos merecíamos un castigo, porque todos hemos pecado contra Dios. Pero, por Su inmensa misericordia y amor, Él nos dio una nueva vida en Cristo. Nuestro Señor Jesucristo tomó el castigo que tú y yo merecíamos y nos reconcilió con el Padre. Ahora, aunque no lo merezcamos, Dios bendice nuestras vidas: nos perdona, nos restaura, nos sana y nos levanta con Su amor infinito. Por eso, vivamos seguros y confiados en quién es nuestro Dios, sin poner la mirada en las cosas pasajeras de esta tierra, sino con el anhelo de glorificar únicamente a Él.