Zacarías 3 "Visión del sumo sacerdote Josué"
Sobre este episodio
La justificación es el acto soberano de Dios por el cual Él declara justo al pecador, no por sus obras, sino por su gracia. En esta obra, Dios quita la culpa del pecado y concede una nueva posición delante de Él, como si nunca hubiéramos pecado. Esto no significa que el pecador sea justo en sí mismo, sino que Dios le atribuye justicia, limpiándolo y aceptándolo plenamente. Así, la justificación es un regalo inmerecido, en el que Dios mismo toma la iniciativa de perdonar, restaurar y reconciliar al hombre consigo mismo.