Salmos 119 "Excelencia de la ley de Jehová 12"
Sobre este episodio
El corazón del hombre es dependiente de Dios, ya que separado de Él se deja llevar por las corrientes de este mundo y los deseos de la carne, por esta razón debemos tener mucho cuidado de permanecer firmes y aferrados de la mano de Dios, alineados a su palabra, porque de otra forma, vamos a ir tras el pecado, nos vamos a dejar dominar por nuestras emociones y al sentirnos autosuficientes nos alejaremos de Dios. Como sus hijos podemos vivir gozos independientemente de las circunstancias porque Dios está ahí en todo momento sosteniéndonos y hablándonos para que vivamos como es digno de un hijo de Dios.